domingo, 29 de septiembre de 2019


LA CIUDADANÍA DIGITAL


La ciudadanía digital supone la comprensión de asuntos humanos, culturales y sociales relacionados con el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), así como la aplicación de conductas pertinentes a esa comprensión y a los principios que la orientan: ética, legalidad, seguridad y responsabilidad en el uso del Internet, las redes sociales y las tecnologías disponibles.


¿Nos consideramos ciudadanos digitales?


La respuesta inmediata para algunas personas es «no». Sin embargo, tras una reflexión posterior, y después de pensar en la participación diaria en el mundo digital: casi todos dedicamos tiempo diariamente en la red, formamos parte de la nueva era de las redes sociales, quien más y quien menos conoce alguna red social -aunque sea el whatsapp, que también lo es- y prácticamente se han convertido en herramientas imprescindibles para comunicarnos. Casi todos utilizamos uno o más dispositivos simultáneamente, y casi todos estamos en contacto con socios, familiares, compañeros o amigos principalmente a través de medios digitales. Dicho esto muchas personas probablemente reconsiderarían su respuesta y se darían cuenta de que «sí» son, de hecho, ciudadanos digitales.


EXISTEN NUEVE ELEMENTOS QUE DEFINEN LA CIUDADANÍA DIGITAL:

1.    Acceso al mundo digital. Este es el requisito más fundamental para convertirse en un ciudadano digital. Debido a dificultades como el estatus socioeconómico o la localización algunos individuos pueden no tener acceso de forma regular. Las escuelas y las bibliotecas públicas pueden ayudar a paliar este problema.

2.    Comercio digital. Este concepto hace referencia a la capacidad de los usuarios para reconocer que una buena parte de la economía se regulaonline. También tiene que ver con la comprensión de los peligros y los beneficios de la compra en la red, usando tarjetas de crédito y demás.

3.    Comunicación digital. Este elemento trata con la comprensión de los distintos medios de comunicaciónonline, que abarcan del correo electrónico a la mensajería instantánea.

4.    Alfabetización digital. Con esto se hace referencia al conocimiento sobre cómo usar distintos dispositivos digitales. Un ejemplo de esto sería aprender a usar correctamente un motor de búsqueda dependiendo del contexto —no se busca lo mismo en Google que en una base de datos—.

5.    Etiqueta digital. Hace referencia a saber cómo comportarse a la hora de utilizar la comunicación digital. Cada medio cuenta con sus propias normas.

6.    Leyes digitales. En este contexto se mueve la legislación aplicada a la descarga ilegal de contenidos, plagio,hacking, creación de virus, campañas de spam, robo de identidad, ciberacoso y etcétera.

7.    Derechos y responsabilidades digitales. Con este concepto se hace referencia a los derechos del ciudadano digital, como la privacidad o la libertad de expresión.

8.    Salud digital. Los ciudadanos digitales deben conocer el estrés físico que produce el uso de Internet, así como saber qué hacer para no crearse adicción al medio.

9.    Seguridad digital. El noveno elemento hace referencia a que los ciudadanos deben tomar las medidas de seguridad necesarias para poder moverse por la red con tranquilidad.



AREAS QUE DEBEN CONFROMAR LA CIUDADANÍA DIGITAL:

1.    Netiqueta: (etiqueta) estándares de conducta o manera de proceder con medios electrónicos.

2.    Comunicación: intercambio electrónico de información





3.    Educación: el proceso de enseñar y aprender sobre tecnología y su utilización

4.    Acceso: participación electrónica plena en la sociedad

5.    Comercio: compraventa electrónica de bienes y servicios

6.    Responsabilidad: responsabilidad por hechos y acciones en los medios electrónicos.

7.    Derechos: las libertades que tienen todas las personas en el mundo digital

8.    Ergonomía: bienestar físico en un mundo tecnológico digital

9.    Riesgo: (auto protección): precauciones para garantizar la seguridad en los medios electrónicos.

FACTORES QUE COMPLICAN A LA CIUDADANIA DIGITAL:

Como se puede apreciar, todo parte del acceso al internet que pueda o no tener un grupo de personas, sin embargo, existen otros factores que pueden modificar el concepto de una ciudadanía digital, por ejemplo, el lugar geográfico. Si la comunidad se encuentra en una zona, que tiene falta de recursos básicos, es obvio que la relación que puedan establecer con el internet será deficiente. Otros aspectos importantes, son el grado de estudios, es decir, en una comunidad donde su número de habitantes, en su mayoría son adolescentes, es muy seguro que los chicos se encuentren mayor familiarizados que sus propios padres. Claro que esto no es regla universal, lo que si es claro es que cualquiera de los dos (padres e hijos) puede hacer un mal uso de las TICs.

DELITOS CIBERNETICOS 

Con más de 1800 millones de usuarios conectados a Internet, es sencillo comprender que muchos de ellos, los malintencionados, ven en este universo el medio ideal para tratar de cometer sus fechorías, la mayoría de las veces sin tener que salir de sus propias guaridas.
En el mundo real, has aprendido a cuidarte de asaltos y malas experiencias identificando la forma en que los delincuentes trabajan, y evitando exponerte a ser víctima, por ejemplo, al no dejar las llaves de tu carro en su interior, no portar joyas ostentosas, etcétera.
La Unidad de Investigación Cibernética (UIC) de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, mejor conocida como la Policía Cibernética, es un grupo especializado que cuenta con una gran experiencia en el combate y prevención de los diferentes esquemas en que la red puede ser utilizada para cometer delitos en contra tuya, de tu familia o de tu patrimonio.
Por ello con este ejemplar damos inicio a esta sección en colaboración con la UIC, en donde aprenderás a identificar y cuidarte de los delitos cibernéticos.
En esta edición revisaremos un panorama general de la problemática alrededor de los delitos cibernéticos. En futuras entregas iremos profundizando en aspectos relevantes para que puedas conocer a detalle qué son, cómo prevenirlos, cómo denunciarlos, etcétera.

Existe una amplia discusión jurídica sobre la definición más precisa para el concepto “delito cibernético”. La UIC nos ofrece la que se apega más a la investigación de los mismos:
Son aquellos que se cometen mediante el uso de computadoras, sistemas informáticos u otros dispositivos electrónicos de comunicación.
Dada la enorme popularidad de Internet como medio de información y comunicación, es común
asociar el concepto de delito cibernético con la red. Para todo efecto práctico, es necesario resaltar que todo lo que es delito en el mundo real, lo es también en Internet. Lo importante en toda investigación es identificar el rol que la tecnología tuvo en la comisión del ilícito, tanto como determinar cuáles tecnologías fueron utilizadas, por ejemplo, computadoras, teléfonos celulares, etcétera.
Según el rol de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) utilizadas para la comisión de un delito cibernético, la UIC los clasifica en dos grupos:
• Cuando las TIC son un instrumento o medio comisivo.
• Cuando las TIC son el fin u objeto del delito.
Como un instrumento o medio
En esta categoría se contemplan las conductas probablemente delictivas que se valen de las computadoras como medio (utilizan métodos electrónicos para llegar a un resultado ilícito), en la comisión del delito, por ejemplo las siguientes actividades:
delitos CibernétiCos S.O.S.Internet

¿Quién te puede ayudar si eres víctima de un delito en internet? Con la colaboración especial de la unidad de investigación Cibernética de la PGJdF
• Exhibición, publicación, difusión, intercambio y comercialización de pornografía infantil.
• Extorsiones, fraudes electrónicos y amenazas.
• Falsificación de documentos vía computarizada.
• Negociaciones de secuestros.
• Lectura, sustracción o copiado de información confidencial.
• Aprovechamiento indebido o violación de código para ingresar a sistemas.
• Variación del destino de sumas de dinero a otras cuentas (transferencias electrónicas).

Cabe señalar que en la mayoría de los casos, los delitos cibernéticos se adecuan a tipos penales vigentes. Por ejemplo, en el caso de un fraude bancario cometido por Internet, se perseguirá con apego al tipo penal para el “fraude”, en donde Internet fue sólo el medio mediante el cual el ilícito se llevó a cabo.
Como fin u objeto
En esta categoría se contemplan las conductas probablemente delictivas que van dirigidas en contra de la computadora, accesorios o programas como entidad física. Algunos ejemplos de estas actividades son:
•          Manipulación en los datos e información contenida en archivos o soportes físicos informáticos ajenos.
•          Acceso a los datos y utilización de los mismos por quien no está autorizado para ello.
•          Utilización del equipo y/o programas de otras personas,       sin      autorización, con     el            fin       de        obtener          beneficios     en       perjuicio        de       otro.
•          Introducción de rutinas o programas para destruir datos, información o programas.
•          Utilización     de       la         computadora con     fines   fraudulentos, con o sin conexión a Internet.
ProblemátiCa Para la investigaCión de los delitos CibernétiCos
Muchos         factores          influyen         para    hacer  compleja        la         investigación y esclarecimiento de los delitos cibernéticos. En entregas posteriores iremos explicando a detalle y con diferentes ejemplos cada una de ellas, ya que en opinión de la UIC, es necesario que los usuarios de Internet conozcan lo más posible la problemática que se crea por la falta de claridad o certeza en varias etapas de la investigación, por ejemplo:
PresentaCión de la denunCia
Es muy importante fomentar que los usuarios de Internet denuncien cualquier delito del que sean objeto, pero debemos partir de saber si lo que vamos a denunciar es en realidad un delito. Por ejemplo, mu
cha gente piensa que el spam (correo electrónico no deseado) es delito, y lo denuncian constantemente en la         Línea  de       Denuncia      de       la
ASI,    pero    no       está    tipificado como tal en nuestra legislación actual.
elementos Probatorios
El usuario debe saber cómo y con qué puede demostrarle a la autoridad que fue víctima de un delito por Internet. Por ejemplo, si encontramos una página con pornografía infantil, ¿cómo se lo podemos demostrar al agente del Ministerio Público si en sus instalaciones no cuentan con acceso a Internet?
jurisdiCCión de autoridades  ComPetentes
Debemos saber si un delito corresponde ser investigado por autoridades del fuero común, por las del fuero federal o por ambas.
judiCializaCión adeCuada
La agencia del Ministerio Público debe integrar correctamente el expediente de la averiguación previa, con todos los elementos necesarios, y dando intervención a las autoridades capacitadas, servicios periciales, unidades de investigación cibernética, etcétera.
ColaboraCión de terCeros involuCrados
Hay ocasiones en que es absolutamente necesaria la cooperación de las empresas proveedoras de acceso a Internet, mejor conocidas como ISP (Internet Service Providers, por sus siglas en inglés). Por ejemplo, cuando se comete un delito desde una computadora ubicada en un café Internet.
Complejidad inherente a la propia  teCnología
Internet nació como una plataforma de colaboración pensada para científicos y militares, por lo que los protocolos de comunicación que le dieron vida fueron desde un principio abiertos y altamente configurables. Mientras fue utilizada en este ámbito y sólo por personas de bien, esta apertura funcionó de maravilla, pero ya en la actualidad, usuarios malintencionados se aprovechan de estas características para acciones ilícitas como suplantación de identidad.
CuantifiCaCión de daños
¿Cómo puede un usuario definir con precisión cuánto exactamente vale su información en caso de ser robada?
En la medida en que los usuarios estemos mejor informados de estas y otras características de los
delitos cibernéticos y su investigación, podremos aportar más y mejores elementos a la autoridad para lograr su esclarecimiento; por ello, en estrecha colaboración con la UIC, iremos presentando casos reales, y modus operandi de diferentes escenarios y modelos delictivos, tanto para estar prevenidos y no caer en ellos, como para cooperar con la autoridad al momento de tener que denunciarlos.
Casos práCtiCos para faCilitar la  Comprensión
Además, existen situaciones específicas para cada clase, que también es importante tener presente.
Veamos un caso de cuando las TIC son usadas como medio comisivo: el fraude electrónico.
La teoría del delito define dos sujetos en los delitos: el sujeto activo, que es la persona física que comete el delito, y el sujeto pasivo, que es la persona física o moral sobre quien recae el daño causado por la conducta del sujeto activo. Usualmente los definimos como delincuente y víctima, respectivamente.
Una página de Internet puede estar programada para robar información a sus visitantes y utilizarla para cometerles un fraude. Esto lo puede hacer sin su conocimiento (por ejemplo, sembrando un código malicioso en la computadora del visitante), o bien, por medio de engaños para que el propio visitante entregue su información, lo que ya de por sí modifica la forma en que deberá denunciarse en su momento. Si bien está claro que los visitantes a los que se les roba información son las víctimas, es decir, los sujetos pasivos, ¿diríamos que la página es el sujeto activo?
No, porque el sujeto activo, o delincuente, es una persona física, en este caso, el responsable de la operación de dicha página.
Dicha página puede estar alojada en otra ciudad, o en otro país, al igual que el responsable. Cuando a una persona la roban en la calle, el sujeto pasivo está en contacto con el sujeto activo. La víctima puede entonces aportar información valiosa sobre el delincuente a la autoridad para facilitar la investigación; en los delitos cibernéticos esta complejidad recae sobre la UIC, la cual deberá investigar quién es el responsable de la página.
Ahora, veamos un caso de cuando las TIC son el objeto del delito.
Supongamos que un usuario tiene almacenada en su computadora toda la información sobre planes e ideas de negocio que fue ideando durante un año. Hojas de cálculo, planes de negocio, actas de reuniones, datos estadísticos, etcétera, resultado de múltiples sesiones de trabajo, están guardados en diferentes archivos en su equipo.
¿Qué sucede si esta información es robada?
Cuando nos roban el carro, por ejemplo, y acudimos al Ministerio Público a denunciarlo, lo primero que nos solicitan es una prueba de propiedad, así que tendremos que presentar la factura correspondiente para comprobar que somos los propietarios. Si lo que nos roban es por ejemplo una cadena de oro, de la cual ya no conservamos la factura, podemos presentar a dos testigos de preexistencia del bien que declaren y confirmen que en efecto poseíamos la prenda. En ambos casos, se acredita la propiedad del bien robado y se puede dar inicio a la averiguación previa y posterior investigación del ilícito.
Pero en el caso de nuestra información, ¿cómo podemos comprobar su existencia?
Y más aún, ¿cómo podemos cuantificar su valor? ¿Se considera delito aun si la persona que la robó no le da ningún uso? ¿Cómo se determina el impacto negativo hacia nuestra propiedad?
Estas y muchas otras preguntas serán respondidas en esta sección presentándote casos prácticos, surgidos de investigaciones reales que te permitirán adentrarte en la problemática de la investigación y solución de los diferentes delitos cibernéticos, para que estés mejor informado y puedas prevenir cualquier situación desagradable al utilizar las TIC.
Estos ejemplos ilustran de forma muy básica la importancia de estar bien informado para mantener la tecnología de tu lado, y que puedas aprovecharla con toda confianza para comunicarte, investigar y divertirte de manera segura.
Éstos son algunos de los modus operandi que en colaboración con la UIC


CONCLUSIÓN
La ciudadanía digital se ha convertido en una prioridad para las instituciones educativas que ven la integración de la tecnología en el currículo regular como estrategia importante para la enseñanza y el aprendizaje que prepare a los estudiantes para vivir y trabajar en el Siglo XXI. Utilizando los estándares (NETS), que ayudan a entender cómo se debe utilizar la tecnología en el currículo, y poniendo en práctica la ciudadanía digital, para ayudar a definir el comportamiento deseable en los estudiantes, se facilitará el desarrollo de estudiantes tecnológicamente competentes con variedad de experiencias y habilidades y, una personalidad bien definida.






A medida que pasa el tiempo y hacen su aparición nuevas tecnologías digitales, va ha ser difícil de generar un marco conceptual de principios codificados. La sociedad va a necesitar parámetros para actuar respecto a la tecnología. Se van a promulgar leyes, pero esto no va a ser suficiente. Grupos y organizaciones, incluyendo las escuelas, han creado reglas y políticas de uso, pero ellos también se van a quedar cortos. 




18 comentarios:

  1. Muy buena información, se me hace interesante.

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  2. Me ayudo demasiado, muy buena información excelente.

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  3. Muy interesante la informacion hay cosas que mo sabia felicidades

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  4. Muy buena información, así nos mantenemos informados!

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  5. Muy buena información, así nos mantenemos informados!

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  6. Exelente información
    Muy bien detallada 😁

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